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Last Updated:1/9/02
Letter from Marulanda to Pastrana, January 6, 2002

Señor
Andrés Pastrana Arango
Presidente de la República

Ante el infructuoso resultado de las reuniones de la Mesa Nacional de Diálogo y Negociación los días 3 y 4 de enero doy respuesta a una carta sin firma, recibida de manos del Alto Comisionado para la Paz, Doctor Camilo Gómez, el día 24 de Diciembre.

En la misma encuentro las siguientes afirmaciones: "... ustedes han permanecido ahí en la zona y esa es la mejor muestra de que las garantías están dadas." "Le reitero que todas las garantías están dadas y no han variado desde el inicio del proceso." "...para nadie es secreto que las FARC está en mora de cumplir el Acuerdo de San Francisco. Ni el Estado, ni los colombianos, ni la comunidad internacional entienden como las FARC firma un compromiso al más alto nivel, pero no lo cumplen." "...mi gobierno ha sido claro y preciso en que la calificación de sus actividades depende única y exclusivamente de ustedes mismos y queda en sus manos si optan por el camino de los actos terroristas y el narcotráfico, o el de una organización con carácter político..." " Usted propone un encuentro con lo que llama los poderes del Estado. Yo le contesto esto es viable, en la medida que ustedes cumplan con su palabra y con lo que firmaron." "De ustedes y solo de ustedes depende que se mantenga la negociación o se clausure el proceso."

La alocución presidencial del 7 de octubre anunciando cambios unilaterales en las garantías en el funcionamiento de la Zona, lesionó el desarrollo normal del proceso impidiendo dar curso al Acuerdo de San Francisco de la Sombra. Por lo tanto, no se puede acusar a las FARC-EP de incumplir dicho Acuerdo, que contempla temas como las recomendaciones de los Notables, la lucha contra el paramilitarismo, tregua y cese al fuego, entre otros, y que obliga por igual a ambas partes. Por el contrario, las múltiples iniciativas presentadas por las FARC-EP, conocidas por la opinión nacional e internacional, con el propósito de destrabar el proceso, son otra prueba de la inagotable voluntad de paz que nos anima, y la disposición de continuar con el proceso siempre y cuando estén restituidas oficialmente las garantías, a través de los mismos medios por los cuales se difundió la alocución presidencial del 7 de octubre de 2001.

El carácter político de las FARC-EP, conquistado tras 37 años de lucha por los intereses del pueblo, no es regalo de nadie, se deriva de los objetivos de su lucha contenidos en el Programa Agrario, La Plataforma Política para un Gobierno de Reconstrucción y Reconciliación Nacional y sus principios ideológicos y organizativos consignados en los Estatutos, el Reglamento de Régimen Disciplinario y las Normas Internas de Comando. Así mismo, la existencia de La Mesa de Diálogo y Negociación y la presencia de la comunidad internacional en el proceso de diálogos refrendan nuestro carácter de organización política, razón por la cual no se entiende que funcionarios civiles y militares del Gobierno que usted preside y representantes oficiales del Gobierno norteamericano como la Embajadora Anne Paterson, continúen dándonos el calificativo de terroristas.

La desmilitarización de los cinco Municipios para el desarrollo de las conversaciones por acuerdo de las partes, tiene su origen en la histórica presencia de las FARC-EP por más de treinta años en esta zona y por lo tanto no es una dádiva del Estado. Una prueba de esto la constituye la reunión realizada, con plenas garantías, entre el Comandante Manuel Marulanda y usted como Presidente electo, antes de acordar la desmilitarización de la zona.

De otra parte, no entendemos cómo aspectos tan elementales que se encuentran contenidos en la Constitución Nacional como son el derecho a la libre movilización de personas y mercancías hacia la Zona Desmilitarizada, se convierten en factores no negociables que pueden llevar el proceso al colapso estando de por medio la discusión en la Mesa de los temas sustanciales que aquejan a los colombianos.

El cobro de impuestos a nombre de los paramilitares por el ejército en las carreteras de acceso a los cuatro municipios del Meta, la realización de retenes donde se cometen abusos contra la población; la violación de la Zona por las Fuerzas Militares y el sobrevuelo de aeronaves de guerra; denuncias confirmadas por los medios de información y los pobladores, son temas considerados no negociables por el Gobierno y el Estado. Si esto tan sencillo no es negociable cómo será con los temas sustanciales de la Agenda Común para el Cambio Hacia la Nueva Colombia.

Siendo así, cobra importancia el encuentro propuesto con los Presidentes de los tres Poderes y representantes del Régimen, ante el fracaso de las reuniones de los días 3 y 4 de enero, para que se diga qué están dispuestos a negociar en aras de la paz con justicia social en nuestro país. Si son o no negociables temas como el Plan Colombia, el Plan Nacional de Desarrollo, el desempleo, la extradición de nacionales, el calendario electoral, un subsidio para los desempleados y el canje o intercambio humanitario y la restauración de la soberanía ante la injerencia extranjera, entre otros.

De llegar a presentarse la clausura del proceso, la culpa será de quienes han arrinconado al Presidente mediante presiones en la idea de imponer a las FARC-EP condiciones no acordadas entre las partes, haciendo abortar el proceso de diálogo para perpetuar así un vergonzoso sistema de privilegios a costa del hambre, la miseria, la desocupación y la represión de millones de colombianos.

Para finalizar, deseo proponerle que una vez superada la situación actual, la Mesa de Diálogos en los meses de febrero y marzo aborde el tema del desempleo y la propuesta de las FARC-EP de crear un subsidio para los desempleados y, para los meses de abril y mayo continuar con el intercambio sobre el Cese de Fuegos y Hostilidades, ambos temas contenidos en el Acuerdo de San Francisco de la Sombra.

Atentamente,

Manuel Marulanda Vélez
Comandante en Jefe de las FARC-EP

Montañas de Colombia, enero 6 de 2002

As of January 9, 2002, this document was also available online at http://www.farc-ep.org/Comunicados/2002/ene0602.html
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