This is an August 2007 copy of a website maintained by the Center for International Policy. It is posted here for historical purposes. The Center for International Policy no longer maintains this resource.

Home
|
Analyses
|
Aid
|
|
|
News
|
|
|
|
Last Updated:11/15/06

"Elecciones legislativas en EE.UU.: Qué está en juego para Colombia," por Adam Isacson, El Espectador (Colombia), 4 de noviembre de 2006


Casi todos los analistas en Washington están diciendo que las elecciones legislativas del martes pueden darle al Partido Demócrata el control de al menos una cámara del Congreso estadounidense, después de 12 años en la minoría. Ese cambio enorme, dicen, se debe al desencanto con el desastre de Iraq y con una vergonzosa serie de escándalos que ha golpeado a la mayoría republicana.

En la Cámara de Representantes, las encuestas parecen indicar que los demócratas van a recuperar entre 20 y 35 escaños ahora ocupados por los republicanos (sólo necesitan 18 para la mayoría). En el Senado, nada queda claro, porque depende de tres campañas (Tennessee, Missouri y Virginia) que se ven totalmente empatadas.

Para Colombia, habría fuertes cambios, así sea que los demócratas ganen sólo una mayoría de un escaño en una cámara. Para entender por qué, hay que entender cómo funciona el sistema legislativo en Washington.

Qué esperar de los demócratas

En el Congreso colombiano, alguien de un partido minoritario puede ser presidente de una comisión. En los Estados Unidos no: el control de toda comisión está en manos del partido mayoritario. En Colombia, alguien de un partido minoritario –Gustavo Petro, por ejemplo– puede auspiciar audiencias y debates, y llamar a testigos oficiales que declaren, sometiendo así al Ejecutivo a una veeduría incómoda. En los Estados Unidos no: los Gustavo Petros del Partido Demócrata no han tenido el poder de auspiciar audiencias, llamar a testigos o requerir respuestas del Ejecutivo, que también es republicano.

Si los Demócratas ganan una Cámara, podríamos esperar más audiencias contenciosas en las que se indaguen fuertemente los lapsos y fracasos del gobierno de George W. Bush. Principalmente sobre Iraq, pero seguramente habría audiencias sobre Colombia también en la subcomisión del Hemisferio Occidental de la Comisión de Relaciones Internacionales (posiblemente encabezada por Eliot Engel o Bill Delahunt), y en la Comisión de Reforma Gubernamental (posiblemente encabezada por el muy feroz Henry Waxman). De ambas comisiones se podría esperar mayor veeduría de la estrategia y más resoluciones y expresiones de preocupación por los derechos humanos y el fracaso de la política antidrogas.

Y no debemos olvidarnos de la Comisión de las Fuerzas Armadas que sería presidida por Ike Skelton, el copatrocinador de varias enmiendas, las cuales habían buscado recortar la ayuda militar e incrementar la ayuda económica.

Los demócratas también controlarían el proceso presupuestal –y entonces la ayuda al exterior, incluso Colombia—. Cada año Nita Lowey, quien ha participado en debates a favor de enmiendas buscando reducir la ayuda militar a Colombia, escribiría el primer borrador del proyecto de ley de ayuda al exterior. El poderoso jefe de la Comisión de Apropiaciones, que aprueba el segundo borrador, sería David Obey, otro acérrimo opositor a la actual política antidrogas. También en esa comisión se encontraría, ya en la mayoría, Sam Farr, quien sirvió como voluntario de los Cuerpos de Paz en Antioquia hace 40 años, y quien siempre ha luchado desde la minoría para incrementar la ayuda para el desarrollo rural.

Los demócratas también controlarían la agenda legislativa de la Cámara que dominan. Su liderazgo decidiría cuáles proyectos de ley se podrían debatir en el plenario, y bajo cuáles condiciones. Y en la Cámara, este liderazgo incluiría a Nancy Pelosi, como la nueva Presidenta; Jan Schakowsky, una de los “whips” (líderes adjuntos); y Jim McGovern como el número dos en la Comisión de Reglas, que determina cómo se debate cada proyecto de ley. En los últimos años, estos tres han copatrocinado varias enmiendas buscando reducir la ayuda militar a Colombia, reemplazándola con ayuda económica.

Ayuda a Colombia

Sobre una cosa debemos estar claros: si ganan los demócratas, la ayuda a Colombia no se reduciría. Son pocos los demócratas que no creen que se debe invertir más que US$700 millones en apoyo a Colombia, y de hecho son los demócratas quienes han luchado –desde la minoría– por evitar recortes en la ayuda a toda América Latina. Pero la naturaleza de esa ayuda sí podría cambiar.

En vez de la actual mezcla de 80 por ciento de ayuda militar y policiva a Colombia, podríamos esperar más balance –menos helicópteros y aviones de fumigación, y más inversión en la gobernabilidad de zonas rurales, la reforma judicial, el fortalecimiento de las instituciones civiles y la atención a los desplazados—. Podríamos esperar un fortalecimiento de los condicionamientos en derechos humanos que ahora impiden solamente 25 por ciento de la ayuda militar.

En cuanto a libre comercio, la ratificación del acuerdo firmado este año sería difícil de lograr. Hasta en una Cámara dominada por los republicanos en 2005, el TLC con Centroamérica sólo se aprobó por un voto. Con más demócratas –aún sin mayoría– será más difícil vender el acuerdo con Colombia. Especialmente mientras persisten preocupaciones por la impunidad de que gozan los asesinos de sindicalistas y mientras persisten dudas sobre el choque que le puede propinar a la frágil economía rural colombiana.

¿Qué puede hacer el Gobierno colombiano? Sobre el TLC, no tengo buenos consejos que ofrecer, aunque el juicio y castigo de más homicidios de sindicalistas ayudarían mucho.

En cuando a la ayuda, si el Gobierno colombiano quiere maximizar el monto de ayuda que recibe de Washington, tendría que ajustar sus solicitudes. Colombia recibiría más si trabaja con una nueva mayoría demócrata en la búsqueda de nuevas maneras de mejorar la gobernabilidad, fortalecer el estado de derecho y formular una política que de verdad reduce el daño de las drogas ilegales. Para Colombia, una victoria demócrata sería una buena y muy necesitada oportunidad de replantear una estrategia que no está rindiendo los resultados esperados.

As of November 15, 2006, this document was also available online at http://www.elespectador.com/elespectador/Secciones/Detalles.aspx?idNoticia=1892

Google
Search WWW Search ciponline.org

Asia
|
Colombia
|
|
Financial Flows
|
National Security
|

Center for International Policy
1717 Massachusetts Avenue NW
Suite 801
Washington, DC 20036
(202) 232-3317 / fax (202) 232-3440
cip@ciponline.org