This is an August 2007 copy of a website maintained by the Center for International Policy. It is posted here for historical purposes. The Center for International Policy no longer maintains this resource.

Home
|
Analyses
|
Aid
|
|
|
News
|
|
|
|
Last Updated:12/14/06
Speech by U.S. Ambassador to Colombia William Wood, December 13, 2006

Tercer Foro Nacional de Gobernadores, Alcaldes de Ciudades Capitales, Comandantes de Región, Metropolitanas, Departamentos de Policía y Escuelas de Policía

Es un gran honor que el general Castro me pidiera dirigirme a ustedes esta mañana. Hubiera aceptado aunque no le hubieran colocado ese tercer sol en su uniforme la semana pasada.

Como gobernadores, alcaldes y comandantes de la Policía en un período de transición sin precedente en Colombia, ustedes representan un grupo que de verdad lleva el peso del futuro de Colombia sobre sus hombros. Se ha hecho mucho bien en los últimos años, pero aún queda mucho más por hacer. Todos tienen un papel importante que desempeñar para asegurar que no perdamos el valioso terreno que hemos ganados en los últimos años.

Cuando necesito convencer a los incrédulos en mi país que Colombia va por el camino correcto y que está cambiando de ser un país violento, con un pasado controlado por las drogas, con frecuencia me dirijo a las estadísticas. Las cifras son impresionantes: desde 2000 las masacres disminuyeron en un 80 por ciento, desde 2002 los secuestros en un 78 por ciento y el desplazamiento forzado en un 64 por ciento. En 2006 se han erradicado más de 200.000 hectáreas de cultivos ilícitos y más de 42.000 ex combatientes terroristas se han retirado de los campos de batalla.

Ustedes, por otro lado, no necesitan cifras para contar la historia. Como líderes regionales y locales, ustedes son los que ponen su vida en la línea de fuego... literalmente. Sus vidas profesionales y personales, y su interacción diaria con los electores, les permiten juzgar sin estadísticas cómo sus departamentos y municipios han cambiado en seis años.

El proceso de paz en una etapa crucial

Con el beneficio de una vívida experiencia personal, estarán de acuerdo que Colombia ha cambiado de forma extraordinaria. El proceso de paz con los paramilitares ha contribuido en las impresionantes estadísticas que les acabo de mencionar, pero se encuentra en una etapa crucial y aún queda mucho trabajo por delante para consolidar estas ganancias.

En algunos de los territorios que se encuentran bajo su responsabilidad ya se percibe el peligro de la reincidencia. El respaldo del público hacia el proceso de paz sin duda se erosionará si la ciudadanía llega a creer que el surgimiento de nuevos grupos delictivos simplemente reemplazará a los anteriores grupos armados al margen de la ley, y que su gobierno no está trabajando hasta el cansancio para evitar que ello suceda.

El gobierno de Colombia no puede permitir que esto suceda. Mi gobierno desea continuar trabajando con su gobierno a todos los niveles para garantizar que Colombia continúe por su actual camino hacia una mayor paz y prosperidad.

Su liderazgo es la clave

Esto exige una participación activa por parte de alcaldes y gobernadores. Colombia necesita de su valentía, convicción y liderazgo. He visto estas cualidades en abundancia entre muchos de los presentes en este salón.

Ustedes son los que, con frecuencia, cuentan con un excelente conocimiento de lo que ocurre en la región y el acceso a la información. Ustedes son los que conocen mejor a su población. Los invito a que utilicen esta información para beneficio de sus electores.

Colaboren con los comandantes de la policía y el ejército para asegurarse que los ciudadanos respetables no sean acosados, extorsionados, ni se conviertan de nuevo en víctimas de criminales quienes han recibido una oportunidad excepcional para darle un giro a sus vidas.

El trabajo que se avecina sólo se puede lograr a través de un sacrificio compartido y una mayor cohesión entre todos los niveles del servicio público. Esto es sobre todo cierto en el caso de la desmovilización paramilitar y el proceso de reintegración, los cuales buscan alcanzar justicia, verdad y reparación.

Sin duda, no pueden hacerlo solos. Necesitan recursos y ayuda. A todos los miembros de su comunidad les interesa que reine la paz y la prosperidad en sus regiones.

Por lo tanto, los invito a que toquen las puertas de su sector privado, la Iglesia, los organismos de seguridad, entre otros.

Los sectores público y privado deben cooperar para financiar y monitorear el proceso de reintegración y garantizar que sus participantes reciban oportunidades reales para reincorporarse a la sociedad colombiana como ciudadanos respetables y productivos.

Hace poco el nuevo comisionado para la reintegración, Frank Pearl, dijo que deseaba adaptar el programa de reinserción a las necesidades de cada comunidad. Los invito a que empiecen a diseñar una estrategia para que el gobierno central pueda ayudarlos mejor.

Un verdadero proceso de reconciliación necesita empezar con sus ciudadanos, quienes serán los que permitan una reincorporación exitosa de los ex combatientes de grupos armados al margen de la ley. Su liderazgo es esencial en este proceso.

El papel de Estados Unidos

El gobierno de Estados Unidos está firmemente comprometido a ayudar bajo el encabezado de una responsabilidad compartida. En los últimos cinco años nuestra Embajada ha proporcionado $ 33 millones de dólares en asistencia a los gobiernos municipales para que puedan ser más responsables con los ciudadanos que representan, y se encuentren mejor equipados con las herramientas de la buena gobernabilidad. Entre las numerosas actividades que hemos respaldo, el programa de Departamentos y Municipios Seguros continúa siendo de gran prioridad para una futura asistencia continua.

Presencia de la Policía

De igual forma respaldamos los esfuerzos de la Policía Nacional para reforzar la presencia legítima de la fuerza pública de seguridad en las áreas que no estaban bajo control, así como para ayudar al nuevo Programa de Consolidación de Gobernabilidad Regional, trabajando con las zonas de CCAI.

Hasta la fecha se han movilizado 57 Escuadrones Móviles de Carabineros a 28 departamentos colombianos para fortalecer la seguridad pública. Estas unidades especiales han protegido una importante infraestructura; han convertido el viaje por carretera de nuevo en una opción confiable, han llevado un sentido de seguridad a las áreas más remotas; en 2006 proporcionaron seguridad para la erradicación manual de más de 40.000 hectáreas de cultivos de droga y ayudaron a que las elecciones se realizaran libres de intimidación y violencia.

Este proyecto ha llevado la seguridad pública a más de 2,8 millones de colombianos que alguna vez vivieron a merced de los terroristas.

Esta presencia mejorada de la Policía también ha incrementado el número de desertores de los grupos armados al margen de la ley, a medida que más y más territorios nuevos se hacen hostiles para los que se creen por encima de la ley. Estos desertores también participan en el proceso de la Ley de Justicia y Paz.

Es necesaria una mayor coordinación

Ahora le toca a otras entidades del gobierno colombiano a nivel regional, departamental y nacional, hacer entrega de los servicios básicos que todos los ciudadanos esperan recibir. No obstante, es necesario lograr una mayor coordinación.

Deseo recordarles que no hay mejor forma de vencer a los narcoterroristas que trabajando de cerca con la Fuerza Pública. La cooperación es trabajo duro. Para ello son necesarios la coordinación, el respeto mutuo, la confianza y el compromiso. Los invito a todos y cada uno de ustedes a contactarse con sus comandantes locales y regionales de todas las ramas de la Fuerza Pública, y que averigüen cómo trabajar juntos para lograr las metas que todos deseamos para Colombia.

En el fondo saben bien que pueden lograr que esa cooperación sea mejor de lo que actualmente es. Recuerden que los narcoterroristas serán los únicos ganadores si esa coordinación no se lleva a cabo. Les pido que cuando se vayan de aquí, hagan de esto una prioridad. Si lo hacen, entonces Colombia será en el futuro un mejor lugar de lo que actualmente es.

Conclusión

Gracias a todos por permitirme dirigirme a ustedes en este día. Les deseo lo mejor en estas fiestas y que el 2007 sea un año próspero, sabiendo que gente como ustedes están trabajando duro para hacer de Colombia un lugar más pacífico y próspero.

Muchas gracias

Bogotá, D.C.
13 de diciembre de 2006

As of December 14, 2006, this document was also available online at http://bogota.usembassy.gov/wwwsww101.shtml

Google
Search WWW Search ciponline.org

Asia
|
Colombia
|
|
Financial Flows
|
National Security
|

Center for International Policy
1717 Massachusetts Avenue NW
Suite 801
Washington, DC 20036
(202) 232-3317 / fax (202) 232-3440
cip@ciponline.org